29/5/16

EL ATENEO DE QUILMES - 1942
 Prof. Chalo Agnelli

Los centro sociales, asociaciones, agrupaciones culturales y clubes proliferaron en Quilmes en forma asombrosa, desde la creación en 1879, del Club Fraternidad en la casa del Dr. Wilde a fines del siglo XIX. Esto se incrementó en el siglo XX, y luego fue decayendo, sin embargo hoy aún hay en el Partido numerosas instituciones de este tipo que realizan una tarea cultural de amplitud y elevado relieve.

Nota del Sr. Guillermo E. Cordo
(Febrero de 1942, de la revista La Urraca que dirigía 
Mordy Strugo)

"Aprovecho la oportunidad que me brin­da el señor Strugo para poder dirigirme por intermedio de las columnas de la revista URRA­CA, a toda la parte culta de nuestra po­blación y muy en particular a los jóvenes estudiantes.

Es mi propósito hacer una breve reseña de las actividades cumplidas en nuestra Institución hasta el presente."

RESEÑA HISTORICA. — "Nació nues­tro Ateneo, por feliz iniciativa de un gru­po de estudiantes secundarios, el 7 de agosto de 1935. Estaban entre ellos Adriana Orosa, María V. Cordo, Claudia Dessy (*), Guillermo Enrique Cordo,quien fue designado presidente, Juan Carlos Di Primio, Gerardo E. van Kooten, Pedro Viara y otros.

Durante un año funcionó en el edificio del antiguo Colegio San Luis Gonzaga por gentileza del profesor Doroteo Yoldi, socio honorario de nuestra entidad, ubicado en la calle Alem e/Alvear y Mitre.

De inmediato se dio comienzo a una campaña de divulgación cultural. Juan Mantovani, Inspector de Enseñanza Se­cundaria; Alberto Palios, el conocido his­toriador; el doctor Gregorio Araoz Alfaro, etc., desfilaron por nuestra tribuna pres­tigiándola.


No se descuidó la cultura musical: el profesor Armando César Bucich disertó sobre "Beethoven y su Sinfonía Pastoral".

A raíz de la visita del doctor Aráoz Alfaro, se inició en Quilmes la campaña pro-creación de la Liga Antituberculosa local, [1] hoy realidad y ejemplo de institución al servicio de la salud pública y que funcio­na contiguo al Hospital de nuestra ciudad.

Con motivo de la celebración del 25 ani­versario de la fundación de la Escuela Normal, el Ateneo otorgó un pergamino artístico a la señora de Clariana, como premio a la maestra egresada con mayor promedio.

Concurso literario, sesiones de libre de­bate, acto de homenaje a Leopoldo Lugones a cargo del profesor Alfredo Quebleen, charlas pedagógicas por la señora Crescencia López Olivera de Molina, "La alquimia moderna y la trasmutación de la materia" por el distinguido profesor doctor Alberto Iacobucci, creación de "El Rincón de los niños" con la colaboración del se­ñor Eleodoro Moyano, cursos gratuitos de ingreso a las Facultades y con el concurso desinteresado del Ingeniero Ricardo A. González, doctor Alberto Iacobucci y el compañero de tareas Leonardo Garrido, diplomas de honor a los mejores egresados del Colegio Nacional y Escuela Normal, conferencia sobre Pintura Moderna a car­go del pintor Sanguinetti, creación y man­tenimiento de una Biblioteca Social y pú­blica etc. etc., son todas nuestras activi­dades."


AUTORIDADES DEL ATENEO DE QUILMES. De izquierda a derecha sentados: Adriana Orosa, Guillermo E. Cordo, presidente, Maía V. Cordo y Claudia Dessy (*). De pie: Juan Pairos Di Primio, Gerardo E. van Kooten y Pedro Viera. El Ateneo de Quilmes ha desarrollado una importante obra de carácter cultural. En su local so­cial se han pronunciado muchas conferencias sobre temas de di­vulgación general, se dictaron Cursos especiales y se realizaron exposiciones de artes plás­ticas. Funciona asimismo allí una biblioteca pública denomi­nada Guillermo Enrique Hudson. Con la asesoría de Leónidas Barletta y la dirección de Gui­llermo Enrique Cordo, actúa tam­bién periódicamente en el sa­lón de actos un conjunto de tea­tro vocacional. La institución acuerda anualmente el premio Goethe, que se otorga a las figu­ras más representativas de Quilmes y del país. ("La Prensa", 30 de julio de 1950. “Año del Libertador General San Martín”)


El Dr. Alfredo Palacios en una visita al Ateneo (1942). Aparecen de izquierda a derecha: el Prof. José Orengo, director de la Escuela Nacional; Laura Cotta (**); Juan Manuel Cotta, director de la Escuela Normal; el Prof. Luis Ricagno (**); Palacios; Julio Spont, secretario de la Intendencia; Konstantin Gaymar (autor del libro "Historia del piano y sus grandes maestros") y Guillermo Cordo, presidente del Ateneo.

ACTOS RECIENTES. — "En el año 1941, se llevaron a cabo dos importantes actos culturales, ambos en el Salón de Re­cepciones del Palacio Municipal; ellos fue­ron: "La Música francesa contemporá­nea, Claude Débussy”, disertación a car­go de nuestra dilecta colaboradora profe­sora Ana Sagot D. de Guardón, con ver­siones discográficas, fueron gentilmente cedidas por varias casas.

El segundo acto consistió en una diser­tación sobre "Alienación y delincuencia", a cargo de la eminencia argentina doctor Gonzalo Bosch, colaborando el doctor Isi­doro Iriarte.

COMISIÓN ACTUAL. — En la última asamblea, se procedió a constituir la nue­va Comisión Directiva, oportunidad en la cual los asambleístas me honraron de­signándome presidente del Ateneo. Me acompañan en las tareas administrativas las señoritas Georgina Haymes (**), Dora B. Chinetti (**) y Victoria Cordo y los jóvenes José Ricci. Juan Broeders, Marcos Russo, Francisco Lombán y Dante Braccin, con­junto de simpatizantes, todos muy activos.

PROPÓSITOS DE ESTA COMISIÓN — Nuestro primordial deseo es realizar obras con el fin de orientar y premiar al estudiante secundario.

Con tal fin, el Ateneo hará entrega en el próximo mes de mayo de los diplomas de honor a los mejores egresados de la Es­cuela Normal y Colegio Nacional, ello con el posible concurso de un distinguido hombre de letras argentino quien hablaría en Quilmes exclusivamente para nuestra ju­ventud.

Se realizan gestiones tendientes a efec­tuar en el mes de junio un acto de home­naje al maestro Paderewski, con motivo de cumplirse en esa fecha el primer aniversario de su fallecimiento.

Se está bosquejando la realización de un ciclo de charlas que se titulará "Ar­gentina, hermosa y múltiple", con diser­taciones sobre historia, música, geogra­fía, pintura, lenguas, industrias, institutos de enseñanza de nuestro país y con proyec­ciones luminosas; ello tiene por objeto des­pertar interés por nuestras cosas. En edi­ciones próximas ampliaré estas noticias."

AGRADECIMIENTO. — "La actual Co­misión Directiva por mi intermedio, agra­dece a todas aquellas personas que directa e indirectamente han contribuido a la me­jor realización de nuestra modesta pero bien intencionada obra de difusión, como así también al periodismo local, cuyos sa­nos cultores siempre han colaborado dan­do difusión a nuestra actividad.Ofrezco a todos los interesados la nue­va sede del ATENEO: calle Mitre número 520, Quilmes, donde funcionaremos en virtud del contrato celebrado para el año 1942." (Guillermo Cordo).

Compilación e investigación Chalo Agnelli 
Recorte de La Prensa gentileza Sr. Ítalo Nonna 
Colaboraciones: historiadora Graciela Linari

REFERENCIA: 
[1] En la que tuvo que tuvo mucho que ver el Dr. Emilio Torre

Fuente: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2010/03/el-ateneo-de-quilmes-1942.html

ADDENDA

(*) Nombre artístico de Teresa Bonfiglio de Nery, discípula de Alfonsina Storni en el Conservatorio Nacional, de donde egresa con el título de Profesora de Arte Escénico y Declamación. Ocupa dicha cátedra en la Escuela Municipal de Bellas Artes “Carlos Morel”, de la ciudad de Quilmes. Fundadora del Teatro Infantil Municipal “Alfonsina Storni” de la ciudad de Quilmes.
(**) Ricagno Luis, promoción 1921 Escuela Normal; Haymes Georgina, promoción 1928 Escuela Normal; Laura Cotta promoción 1933; Chinetti Dora, promoción 1937 Escuela Normal.

23/5/16

Capacitación en 
Archivos Históricos Escolares 
“Buscando la historia escolar”
2º Encuentro

DIRECCIÓN GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN 
SUBSECRETARÍA DE EDUCACIÓN 
DIRECCIÓN PROVINCIAL DE PLANEAMIENTO
DIRECCIÓN CENTRO DE DOCUMENTACIÓN E INFORMACIÓN EDUCATIVA

Esta tarde, lunes 23 de mayo, tuvo lugar el segundo encuentro de la Capacitación brindada por el CENDIE en nuestra sede, que propende a concientizar y gestar la idea de conservación y preservación del patrimonio documental en las escuelas del distrito, con particular énfasis en las más antiguas.

Esta Capacitación, impartida de acuerdo a lo establecido en la Resolución Nº 2117/15, se halla a cargo de las referentes Bibliotecarias de Región IV, Sra. Bibiana Riomayor, y Región V, Téc. Laura Biazzi, y colaboran las representantes del CENDIE Bibls. María Cristina Poncetta e Ivana Garcerón, el Lic. Ariel Ghizzardi (vicepresidente de EXANQUI) y la Coordinadora del Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes Prof. Raquel Gail.

Asistieron los equipos docentes que se habían inscripto. La reunión tuvo dos partes, la primera enfocada a conceptos teóricos y la segunda destinada a realizar el análisis de documentos históricos de nuestro repositorio.

Ilustramos con algunas fotografías de la sesión.





 






EL QUIOSCO 
DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES  
MINAS Y CARMEN CURTIS
Prof. Chalo Agnelli

En las escuelas argentinas durante muchos años los quioscos fueron un factor necesario para emprender mejoras y acopio de material didáctico. Explotados a veces por las Cooperadoras, otras por concesiones, siempre jugaron un papel distintivo entre docentes y alumnos. La Escuela Normal de Quilmes tuvo un quisco muy característico, que si bien aún prevalece, no es de aquel señor Minas Curtis que inició su trabajo de 'caramelero' y 'sanguchero' desde las puertas de la Escuela. En el libro "Historia para un Centenario" no lo dejamos afuera, por cierto, a continuación se transcribe ese breve texto en que contamos muy brevemente su historia.


CARAMELERÍA PROF. JUAN MANUEL COTTA

Este quiosco nació en 1930. El señor Curtis, junto a las rejas que rodeaban la escuela, vendía golosinas y emparedados a los alumnos a la entrada, a la salida y durante los recreos en que los estudiantes se paseaban por los jardines que rodeaban la escuela. Un día el profesor Cotta que veía a ese cuentapropistas, consecuente, día tras día a merced del frío invernal, bajo la canícula del verano y a veces sorprendido por algún chaparrón, le ofreció entrar en la escuela y se quedó para siempre.

En 1947, con tan solo 10 años, la hija del Sr. Curtis, Carmen, tomó las riendas de la pequeña empresa y la condujo durante casi 60 años. Una de las características que mantuvo fue revivir en sus paredes los recuerdos con fotografías, recortes periodísticos y notas de personalidades que pasaron por la institución y se proveyeron en ese quiosco de una vianda matinal, una merienda temprana o de una golosina para llevar a sus hijos.

El quiosco de la Escuela Normal de Quilmes fue declarada de Interés Público por la Asociación de Quiosqueros de la República Argentina por permanecer durante 75 años en manos de la misma familia. Cuando murió Curtis toda la Escuela: autoridades, alumnos y ex alumnos le rindieron un homenaje en la calle Mitre.


Todos hacen la historia, desde el gran político, el notable docente hasta el anónimo operario y también el trabajador que dentro de una institución traba un enlace de equilibrio imperceptible, pero que acaba por ser necesario. El quiosco o la "caramelería", como se titulaba, tuvo razón social, fue "Prof. Juan Manuel Cotta" en honor a quien fue un benefactor para la familia Curtis, permitiéndole al Sr. Minas Curtis ingresar a las instalaciones protegido de la lluvia, el frío y la canícula estival. Esta factura Nº 0000 fue un obsequio que la señora Carmen Curtis hizo a la señora Blanca Cotta hija del segundo rector que tuvo la Escuela Normal, el 7 de mayo de 1992, con un mensaje de entrañable gratitud y poesía. Un aporte más a la Historia para el año en que esta Institución Centenaria recuerda los 100 años de la primera promoción de egresados (aunque el apellido de la concesionaria figura en la factura como 'Courtis', Carmen firma Curtis).

Factura gentileza Sra. Blanca Cotta
Fuente: EXANQUI, "Historia para un Centenario / 1912-2012" Ed. Jarmat, Quilmes, 2012.

13/5/16

LA BIBLIOTECA NACIONAL DE MAESTROS NOS ACOMPAÑA

Publicado en el Boletín Nº 151 de la BNM
10 Mayo 2016


La Dirección de la Biblioteca Nacional de Maestros (BNM) junto al Programa Memoria de la Educación Argentina (MEDAR) y el Programa Nacional de Archivos Escolares y Museos Históricos de Educación comparte con la comunidad educativa uno de los logros de la primera escuela piloto de la Red de Archivos y Museos, la Escuela Normal Superior “Almirante Guillermo Brown” de la ciudad de Quilmes, la capacitación brindada a las escuelas centenarias del distrito para la recuperación del patrimonio histórico educativo.
Prof. Raquel Gail
Prof. Raquel Gail

La Escuela Normal fue la Escuela Piloto N° 1 del Programa Nacional de Archivos Escolares y Museos Históricos de Educación. Como parte del Programa la Institución participó de las instancias de capacitación de los tramos I y II de las áreas de archivística y conservación. El Archivo escolar “Silvia Manuela Gorleri” tiene una trayectoria de nueve años de acciones de preservación, recuperación y organización de documentos.

Lic. Manolakis, Lic. Aubert y Lic. Perrone
Lic. Manolakis, Lic. Aubert y Lic. Perrone

La capacitación se tituló: Archivos Históricos Escolares “Buscando la historia escolar”. El encuentro se realizó el 18 de abril del corriente y estuvo dirigida a secretarios /as y bibliotecarios/as de escuelas centenarias del distrito de Quilmes. El objetivo del encuentro fue el “rescate” de los documentos de archivo.

Desde la BNM acompañamos a todas las instituciones que, como el Archivo Escolar “Silvia Manuela Gorleri”, promueven la recuperación y preservación del patrimonio histórico educativo de nuestro país.

Los invitamos a leer el blog de la Profesora Raquel Gail, Coordinadora del Proyecto Recuperación Archivo Escolar para saber más sobre el encuentro.

Fuente: http://www.bnm.me.gov.ar/redes_federales/novedades/?p=9580

Capacitación en 
Archivos Históricos Escolares 
“Buscando la historia escolar”

DIRECCIÓN GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN 
SUBSECRETARÍA DE EDUCACIÓN 
DIRECCIÓN PROVINCIAL DE PLANEAMIENTO
DIRECCIÓN CENTRO DE DOCUMENTACIÓN E INFORMACIÓN EDUCATIVA

El pasado lunes 9 de mayo tuvo lugar el primer encuentro de la Capacitación brindada por el CENDIE en nuestra sede, que propende a concientizar y gestar la idea de conservación y preservación del patrimonio documental en las escuelas del distrito, con particular énfasis en las más antiguas.

Esta Capacitación, impartida de acuerdo a lo establecido en la Resolución Nº 2117/15, se halla a cargo de las referentes Bibliotecarias de Región IV, Sra. Bibiana Riomayor, y Región V, Téc. Laura Biazzi [1], y colaboran las representantes del CENDIE Bibls. María Cristina Poncetta e Ivana Garcerón, el Lic. Ariel Ghizzardi (vicepresidente de EXANQUI) y la Coordinadora del Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes Prof. Raquel Gail.

Asistieron los equipos docentes que se habían inscripto. La reunión tuvo dos partes, la primera enfocada a conceptos teóricos básicos y la segunda destinada a realizar una breve práctica de limpieza mecánica de documentos encuadernados, que resulta en un servicio prestado a nuestro repositorio.

Ilustramos con algunas fotografías de la sesión. La siguiente reunión tendrá lugar el lunes 23 de mayo.











NOTA:
[1] Véase nuestra entrada del 25/4/16.

12/5/16

ARCHIVEROS 
EN LAS ESCUELAS ANTIGUAS 
 UNA NECESIDAD EVIDENTE

Estamos convencidos de que el progreso de nuestro Proyecto está íntimamente vinculado al aporte que los profesionales de la Archivística y Ciencias de la Información puedan realizar en un marco legal apropiado que debe generarse para la recuperación del patrimonio histórico educativo.

Estudiantes consultando documentos en nuestras instalaciones
En el décimo año de labor continua e ininterrumpida, salvo por los períodos de receso escolar, el proyecto que constituye el Caso Piloto Nº 1 del Programa Nacional de Archivo Escolares y Museos de la Educación en la República Argentina, últimamente también reconocido como Caso Piloto modélico por la Provincia de Buenos Aires, seguimos planteando la misma inquietud: la necesidad ineludible de contar con el profesional rentado, cuya presencia diaria permita organizar este Archivo Histórico y brindar el servicio que corresponde a una entidad de tal naturaleza.

Nuestro establecimiento tiene 104 años de vida. Decenas de escuelas argentinas ya han cumplido cien años, otras decenas los están festejando este mismo año o lo harán en los años por venir. Nos preguntamos, en consecuencia, ¿qué ocurre con su patrimonio documental? ¿Está protegido? ¿Al cuidado de quién se encuentra? ¿Está disponible para los investigadores? ¿Cómo se reservan los datos personales? ¿Podría digitalizarse la información de acceso público? ¿Debe elaborarse un protocolo normalizador de acuerdo a su especificidad? ¿Sería necesario contar con Archiveros en las escuelas, así como hay Bibliotecarios?

La Provincia tardó más de 30 años en establecer el cargo de Maestro Bibiotecario en las instituciones educativas, desde 1958 [1] en que dio comienzo la capacitación orientada a ese fin, hasta 1990 en que se incorporó la titularización del cargo a la planta funcional de las escuelas [2]. No es posible admitir la idea de que, a esta altura del siglo XXI, en el contexto de los ideales educativos de progreso y mejoras que se pregonan, las comunidades interesadas en recuperar, conservar, proteger y compartir su patrimonio cultural deban esperar décadas para contar con el personal idóneo.

Estas y otras múltiples cuestiones se nos presentan cada vez que abrimos la puerta de nuestro humilde repositorio y emprendemos, como los hicimos ayer nuevamente, la "titánica" tarea que nos propusimos. Con entusiasmo y dedicación, ya hemos invertido casi 14.000 (catorce mil) horas de voluntariado, y podremos invertir más, pero es imprescindible inclusión de un Técnico con asistencia cotidiana y justo reconocimiento. Ello no excluye la continuidad del voluntariado ni la oportunidad de los estudiantes de capacitarse en un Archivo, como se viene haciendo desde hace algunos años.

Por ello nos parece adecuado reflexionar sobre la alocución que dirigiera José Douglas Lasso Duque al auditorio de Excol´07, en su calidad de Presidente de la organización Archiblios, Fundación dedicada a la formación y rescate de archivos y bibliotecas con sede en Colombia. Copiamos sólo algunos fragmentos; el destacado en negrita nos pertenece.

Bienvenidos a Excol’07; un puente fraternal a la integración archivística

Dice un destacado profesor de la facultad de Ciencias de la Documentación de la Universidad Argentina de Entre Ríos, Ángel Schenone: “Cuando se enseña un hecho o una realidad no bien comprendida y ese conocimiento no es alterado en el tiempo, porque no fue algo que se considere notorio o porque lo enseñado fue un simple bloque de "cultura general", lógicamente la idea que se conserva del mismo es aquella primaria, muchas veces errónea, no bien recibida y lamentablemente ignorada en mayor grado en lo concerniente a su veracidad y evolución. Al hablar de archivos y archivistas, tristemente, en muchos casos ocurre lo comentado”. [...]

Desde luego nos sentimos muy optimistas y halagados de haber generado conjuntamente con la Fundación Ciencia de la Documentación de España y Archiblios de Colombia tal interés desde el Primer Encuentro Hispanoamericano de Directores de Archivos de la Administración Pública y Privada, del 26 de Julio de 1986, que tanto beneficio le ha dado a la causa archivística y a sus profesionales: los Archivistas Colombianos.

Imagen del Archivo Histórico Provincial de Toledo
Veinte años después nos enfrentamos a grandes retos y, durante el transcurso de estos años, a nuevas funciones, diferentes caminos y desarrollos tecnológicos, por lo que debemos ir perfilando los nacientes desafíos que nos aguardan.

Al igual que todas las delegaciones mundiales que estarán presentes, es nuestro propósito, lo ha sido siempre, acoger y hermanar la idea de crear y organizar la independencia y gestión de la actividad de las Ciencias de la Documentación y muy especialmente la Archivística en el marco de un nuevo paradigma hermenéutico, pedagógico y epistemológico en el método archivístico.

Hoy vivimos en la era de la globalización informacional, inmersos en un nuevo tipo de sociedad: la de la información y administración del desarrollo del pensamiento humano que conduce a una nueva era en la historia del conocimiento. En este sentido, se requiere de equipos activos de trabajo que se comprometan a investigar e incrementar procesos de acciones continuas en diversos tipos de organizaciones archivísticas que permitan, en este caso, a los archivistas cimentar su "status" profesional en todo el contorno y contexto de las Ciencias de la Documentación e Información, y de la Administración de Documentos teniendo muy en cuenta a sus profesiones afines y auxiliares.

Es una era en que la concepción del mundo es menos intrínseca y unilateral, y su visión es mucho más amplia en la interpretación y aplicación de las leyes fundamentales del movimiento, de la esencia y el ser, con una metodología científica acorde con los tiempos que nos atañen, las Ciencias de la Documentación y la disciplina profesional archivística tienen como deber fundamental mantenerse en un proceso constante de estructuración y conocimiento cualificado y cuantificado debidamente eslabonado.

Estamos en la era en que los profesionales de la documentación y la información son al mundo actual, lo que los ingenieros fueron a la era de la industrialización y lo que es hoy de la física a la cuántica; en que se están generando y estableciendo nuevos campos del saber, nuevas disciplinas profesionales, nuevas formas de pensamiento Se trata de que este concepto tan básico sea aplicado a las Ciencias de la Documentación, Información y la Archivística; que su desarrollo corresponda a una realidad concreta en la vida archivística de nuestro país e Iberoamérica, y del quehacer de los archivistas para racionalizar estos cambios en el escenario socio-cultural, económico, jurídico y administrativo. [...]

Debemos concientizarnos de que la tarea educativa de la archivística debe involucrarse con todo lo que nos señala la filosofía conceptual de que los archivos son de gran valor para el desarrollo del nuestras sociedades, y representan un Patrimonio Nacional inserto en la historia de la humanidad. [...]

En el campo práctico, en que casi todo está por hacerse, la racionalización está en el establecimiento de sistemas de información social y cultural integrados de acuerdo con el real desarrollo científico y tecnológico y los requerimientos que se generen a corto, mediano y largo plazo. [...] Aquí entra en juego un campo considerado hasta ahora con mucha seriedad: las Ciencias de la Documentación e Información, y la Informática, cuyo fundamento es coordinar, ordenar y exponer las razones del valor del documento administrativo, del documento histórico y su importancia en la transmisión y administración de la información. La protección a que tienen derecho los archivos y nuestro Patrimonio Documental. Entra también en juego la necesidad apremiante de aportar soluciones a los mayores problemas de manejo y control que plantean unas sociedades cada día más complejas y globalizadas, y la necesidad de que esas medidas sean siempre de protección y actualización de acuerdo con los adelantos científicos, administrativos y tecnológicos. [...]

El nuevo discurso de las ciencias de la documentación e información y la archivística, se debe tratar con altura y seriedad, con la trascendencia histórica que encierra, pero en ningún momento como un mito inalcanzable. [...]

Tampoco las ciencias de la documentación e información, lo son todo, ni debemos hacernos al mito de que pueda serlo, pero es la base fundamental para el desarrollo de las ideas y del progreso de nuestra disciplina profesional.

Finalmente, permítanme citar parte de la Presentación de un estudio de la Dra. Aída Luz Mendoza Navarro, “Que Significa Ser Archivero en el Siglo XXI”, editado por Guillermo Núñez Soto. Lima, Perú. 2006.

“La formación del archivero, permanentemente, concita el interés no sólo de quienes están directamente involucrados en el tema, como los docentes, el personal administrativo conductor de un centro de formación, y los alumnos; justificadamente, los archiveros en general, se preocupan por la formación, científica y académica de los futuros archiveros que se integrarán al ejercicio de la profesión. Las opiniones al respecto, sin duda, ayudarán a optimizar la formación, a hacer los reajustes necesarios en los programas curriculares para lograr mejores y competitivos profesionales. Cualquier idea debe ser bienvenida, todo aporta, inclusive la critica en tanto se dirige a poner en el tapete lo que a nuestro entender debe modificarse, sin embargo los alcances, las recomendaciones y opiniones no siempre son apreciados por quienes se encuentran al frente de una organización encargada de la formación de los archiveros. Por el contrario, muchas veces nos encontramos con respuestas nada agradables porque se combaten las ideas con expresiones y actitudes negativas que a nada positivo conduce. En ese contexto es mi deseo que se entienda el sentido del trabajo que ahora entrego, éste puede ser tomado como un punto de partida para lograr que otros especialistas, con mayor experiencia y experto en la formación de profesionales también colaboren con sus propios aportes, estoy segura que de ese modo en algún momento se logrará el consenso y los ganadores serán los archiveros que puedan optar por una sólida e integral formación profesional”.

José Douglas Lasso Duque
Presidente de la Fundación Archiblios

NOTAS:
[1] La formación de Bibliotecarios se inicia en 1948 con un curso semestral que desaparece en 1952, pero en 1958 reaparece con un curso de un año de duración, que otorgaba un certificado de Auxiliar de Bibliotecas y Auxiliar de Bibliotecas Escolares (Kraemer y Lacorazza).
http://www.bn.gov.ar/descargas/catalogadores/ponencias/261109_09a.pdf
[2] (Welschen)
http://www.abgra.org.ar/documentos/pdf/PciaBuenosAires_Final%2006%20doc.pdf

Fuente: http://www.documentalistas.org/colaboradores/firmas/p2/jose_douglas2.php

1916- 2016
CENTENARIO DE LOS PRIMEROS MAESTROS EGRESAD0S DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES
Por Chalo Agnelli y Raquel Gail

“Mucha gente pequeña, 
en muchos lugares pequeños, 
hacen muchas cosas pequeñas 
que hacen grande el mundo…”
Eduardo Galeano


Este 2016, se nos presenta como un año de aniversarios: el Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional, los 350 años de la llegada a estas costas del Plata de nuestros pueblos fundadores, quilmes y acalianos; Centenario de la Ley 3627 que estableció la asignación al casco urbano del partido de Quilmes la distinción de Ciudad; el 40º aniversario de la creación del Obispado cuyo primer obispo fue Monseñor Jorge Novak y también cumplen 100 años los primeros egresados de la Escuela Normal Nacional Mixta de Quilmes

LANZ EN DOS ANIVERSARIOS

 El 5 de marzo de 1911, el maestro Atanasio Antonio Lanz, en un discurso pronunciado en ocasión de un homenaje que le brindaron en el Club Social vecinos de Quilmes por su designación como Inspector Técnico Seccional de Escuelas, expresó: “La enseñanza de Quilmes necesita para su progreso y perfeccionamiento una Escuela Normal, donde vayan los niños con todas las comodidades y en forma poco onerosa obtengan el título que los acredite como educadores y para que una vez recibidos apliquen su saber principalmente, en las escuelas del distrito. El título libre, es más costoso pecuniariamente para los aspirantes y de difícil adquisición. Sería, en mi concepto, una gran obra que las autoridades locales y el pueblo realizáramos una gran campaña en el sentido de obtener del gobierno nacional la creación de un establecimiento de esa índole […] Iniciada la campaña el éxito estará asegurado y Quilmes, señores, contará con nuevos elementos de progreso intelectual, base de su prosperidad material”.[1]

Atanasio Antonio Lanz, quien al año siguiente promovió la declaración del casco urbano del partido de Quilmes con la designación de Ciudad, es el mismo Maestro, prohombre quilmeño que promovió la fundación de esta Escuela para Maestros. 


FUERON LAS PRIMERAS EGRESADAS Y UN EGRESADO:

1.  Ibáñez, Braulio Antonio
2.  Amor y Vedia, Graciana Natalia
3.  Angeletti, Amelia
4.  Bianchi de Zothner, Argentina Italia
5.  Borzi, Ana María
6.  Burlo, Delia
7.  Capellino, Magdalena Ana
8.  Cendoya, Julia Dominga
9.  Curell, Lilia Vicenta
10. Cutella, Ermelinda Estela Victoria
11. de Madrid, María Teresa A. A.
12. Ferri, Augusta Cecilia
13. Job, María Manuela
14. Lostra, Ángela Victoria (no Lastra como aparece algunas veces)
15. Orezzio, María Eulalia
16. Pitto, Dolores Herminia
17. Ponce de León, Ernestina Sofía
18. Sosa, María Esther
19. Thevenon, Margarita Valentina
20. Taramasso, María Gerónima T.
21. Vacca, Elda María Margarita
22. Velazco Montes, Sara Elena

SEMBLANZAS

Braulio Antonio Ibáñez, procedente de otro establecimiento cuando la escuela se convirtió en mixta, tenía domicilio en la ciudad de Buenos Aires (calle Vieytes 1371), había nacido en aquélla el 14 de febrero de 1890. Su padre, de igual nombre (1864-1911), era de origen paraguayo, había sido albañil y agente de policía en la Capital Federal. Su madre se llamaba María González de Ibáñez, era española y tenía otras dos hijas, María Rufina del Pilar (n. 1896) y María Agustina Rosa (n. 1988).

Graciana Natalia Amor y Vedia (luego de Casarero) nació el 28 de diciembre de 1894 en Magdalena. Era hija de Graciano Amor y Vedia, un empleado naturalizado argentino. Su domicilio estaba en Bernal, en la calle 9 de Julio Nº 541. Ella ingresó en 1920 como maestra de 6º grado en la escuela Nº 6 de Bernal. Tuvo varios hermanos, entre ellos Rodolfo Oscar, bastante menor, que fue profesor.

Amelia Angeletti, en la fotografía de la primera promoción es la joven de pie, a la derecha, con un ramo de flores en las manos, miembro de una familia que poseía un importante comercio sobre la calle Mitre. Sus padres Santos –italiano- y Cecilia Durant –argentina- poseían un importante comercio sobre la calle Mitre. Nació en una familia muy numerosa, el 30 de diciembre de 1896 y vivía en la calle Olavarría 317.

Argentina Italia Bianchi de Zothner nació el 2 de diciembre de 1899 en Buenos Aires y vivía en la calle Castro Barros, en Bernal. Su padre, José, era empleado.

Ana M. Borzi
Ana María Borzi nació en Quilmes el 2 de mayo de 1897, vivía en Garibaldi 92. En algunos documentos escolares aparece como María Ana. Será directora del Colegio Nacional; perteneció a varias instituciones quilmeñas como la Federación de Maestros y Profesores Católicos de la que fue presidenta. Era una constante colaboradora del periódico católico La Lectura. Casada luego con el señor Faragó, húngaro quien editaba un periódico para su comunidad de origen. Su familia dio muchos educadores a Quilmes como su hermana la profesora Catalina Borzi.

Delia Burlo nació en Buenos Aires el 15 de diciembre de 1894 y vivía en la calle Provincias Unidas 9194. Sus padres eran Benito Burlo y María Yriberry; Benito era dependiente de comercio [1] (Censo 1895).

Magdalena Ana Capellino nació el 25 de abril de 1897 en Buenos Aires y vivía en la calle Lamadrid Nº 328 de esa ciudad. Su padre, Manuel Capellino, era comerciante.

Julia Dominga Cendoya nació el 9 de julio de 1897 en Buenos Aires, hija de Magdalena Basigalupi y Álvaro Cendoya –inmigrante español, zapatero de oficio-, y fue bautizada en Balvanera en diciembre de ese año. Había hecho la educación primaria en la Escuela Complementaria de Quilmes. Se domiciliaba en la calle 3 de Febrero Nº 222, en la misma localidad.

Lilia Vicenta Curell nació el 4 de abril de 1897 en Chascomús, era melliza de Dora Vicenta, y vivía en Primera Junta y Mitre. Sus padres fueron Salvador Curell y Magdalena Muriete, que tuvieron una extensa progenie. Procedía de la escuela Complementaria. Su padre, Salvador Curell, era oriundo de España.

Ermelinda Estela Victoria Cutella nació el 17 (según otros documentos el 19) de noviembre de 1897 en Quilmes. Su padre, Santiago Cutela (o Cotelo según el censo de 1895) era empleado de comercio. Ermelinda procedía también de la escuela complementaria y vivía en Sarmiento 606. La Srta. Cutella ingresó el 18 de mayo de 1920 a la Escuela Nº 1, a cargo de 5º grado “C” del curso complementario. Permaneció varios años en esta institución e integró su cooperadora. Fue directora de la Nº 7 y luego de la Nº 9 desde el 15 de junio de 1929.

María Teresa A. A. de Madrid era oriunda de Rosario de Santa Fe, donde había nacido el 2 de setiembre de 1895, al igual que su padre, Carlos F. de Madrid, quien era Contador Público. Su madre se llamaba Teresa Pezzi. La joven alumna procedía de la Escuela Normal Nº 8, creada en 1910 en el barrio de San Cristóbal. La familia vivía en Gral. Paz 2041, en Belgrano.

Augusta Cecilia Ferri nació el 22 de noviembre de 1897 y su domicilio era Coronel Salvadores 1620 en La Boca, hija legítima de Aristodemo Ferri -un marino italiano naturalizado- y Amadea Pretelli, también italiana. Procedía de la escuela Nº 3. En 1929 contrajo matrimonio con José Porras Castillo.

María Manuela Job (luego de Francis) nació en Saladillo, el 26 de marzo de 1896, en el hogar de Santiago Job y Germana Ramírez, una entre numerosos hermanos. Su domicilio en Quilmes en la época en que era alumna de la Escuela estaba en la calle San Martín Nº 829. Había hecho los estudios primarios en la escuela complementaria local. Doctora en Ciencias Naturales y Farmacéutica, graduada en La Plata, se desempeñó como Profesora en la Escuela Normal donde se había formado. Fue Jefa de Trabajos Prácticos en la cátedra del profesor Lorenzo Parodi, en dicha Universidad, Inspectora Técnica de Escuelas para Ciencias Biológicas (a partir de abril de 1945) y comisionada para redactar los programas de 5º año y revisar los de 4º año ese mismo año[1] en el ámbito nacional. Durante la gestión del director Juan Manuel Cotta, en la década de 1930, formó el afamado jardín botánico que rodeaba la casona donde funcionaba la Escuela Normal, donde cada especie plantada tenía un cartel con su nombre científico y su nombre vulgar. Uno de sus cursos plantó en la esquina NE (Lavalle y Conesa) de la actual plaza del Bicentenario, la araucaria que, tras muchas décadas, aún persiste. Falleció en 1971.

Ángela Victoria Lostra nació el 7 de octubre de 1895. Su apellido era en realidad Lostra aunque a veces ha sido transcripto como Lastra, su padre se llamaba Guillermo y su madre, Basilia Villanueva, era partera. Vivía en el barrio de La Boca como varias de las alumnas de esa primera cohorte, en la Capital Federal, calle Garibaldi Nº 1889.

María Eulalia Orezzio Arana (luego de Estevarena) nació en Quilmes, 13 de febrero de 1897 y vivía en la calle Brandsen Nº 702. Ingresó como maestra en la Escuela Nº 19 - donde había hecho la primaria cuando estaba en la antigua casona del Dr. José Antonio Wilde, ubicada en la manzana de 25 de Mayo, Brandsen, Paz y Pringles - luego pasó a la Nº 9 desde el 1º de setiembre de 1926, cuando estaba en la casona de los Cichero, Bransen e Hipólito Yrigoyen, en ese entonces Centenario. Permanecerá en esta institución hasta su jubilación en 1941. Era nieta de don Laurentino Arana un importante terrateniente de la zona de la barranca. EL QUILMERO ha desarrollado una semblanza de esta educadora. [3]

Dolores Herminia Pitto nació en Avellaneda el 25 de abril de 1894, en el hogar de Feliz Pitto y Dolores Velasco, ambos uruguayos. Tenía domicilio en Flores, en la calle Páez Nº 2023.

Ernestina Sofía Ponce de León nació el 25 de octubre de 1892 en La Plata y vivía en Alberdi 272, en Quilmes. Hizo los estudios primarios en la Escuela Nº 4. Su madre se llamaba Etelvina y su padre, Juan A. Ponce de León, era empleado. Tuvo varios hermanos.

María Esther Sosa Soler nació el 17 de mayo de 1894 en Buenos Aires y vivía en la esquina de Primera Junta y Alvear, en Quilmes. Cursó los estudios primarios en la escuela Nº 5. Estaba a cargo de Luisa A. de Sosa.

María Gerónima T. Taramasso, hija de una modista, nació el 25 de junio de 1895 en la Capital Federal, donde vivía en la calle Alvarado Nº 184 del barrio de La Boca. Cursó los estudios primarios en la Escuela Nº 3. Su padre, Bartolomé Taramasso, era un carpintero italiano.

Margarita Valentina Thevenon nació el 17 de diciembre de 1896 en Barracas al Norte, Buenos Aires, y vivía en la calle Brandzen Nº 443. Su padre, Antonio Thevenon, de nacionalidad francesa, era empleado. Su madre, Margarita Rampelbergk, era de origen belga.

Elda María Margarita Vacca, nació en Génova, Italia, el 15 de noviembre de 1897 y vivía en la calle 3; su padre, Pedro, era empleado. Se hizo cargo de 4º grado de la Escuela Nº 2 de Berazategui muy poco después de recibirse, el 1º de marzo de 1918. Siguió sus estudios y obtuvo el título de profesora secundaria en Ciencias Naturales en 1922. Luego se casa con el Ingeniero Toro. Vivían en la calle Vicente López entre Carlos Pellegrini e Islas Malvinas, frente a la plaza Aristóbulo del Valle. Con su esposo fueron activos trabajadores por el progreso del barrio La Colonia como: la creación de la parroquia del Sagrado Corazón y la instalación y parquización de la plaza “Aristóbulo del Valle” frente a su casa, tarea que concretó Francisco Fernández Melo, también vecino de La Colonia.

Sara Elena Velazco Montes nació el 29 de octubre de 1895 y tenía el mismo domicilio que Dolores H. Pitto, en Flores. Su joven madre también era uruguaya, probablemente hermana de la de Dolores.

No son muchos los datos que pudimos obtener, quizá este Centenario avive el recuerdo de descendientes y memoriosos y completemos la nómina de estos Maestros fundadores.


INSCRIPCIÓN

La inscripción había comenzado el 26 de setiembre y terminó el 16 de octubre. El plan de estudios del magisterio era de cuatro años. Se tomó examen de ingreso y la admisión quedó establecida, según consta en la planilla respectiva que se halla en el archivo, el 16 de octubre. El régimen de calificaciones era una escala de cuatro puntos, a diferencia del actual. Inició las clases con una matrícula de 42 alumnas (sólo dos eran extranjeras) Fue director fundador José Sosa del Valle, vice Olivio Acosta y el Departamento de Aplicación (actual Escuela N° 84), que contaba con la regencia de la señora Crescencia López Oliveros de Molina, atendía 156 alumnos repartidos en siete secciones.

OTRAS INSCRIPTAS

Hubo alumnas que figuran en la planilla de admisión que, o no cursaron o no promovieron simultáneamente por distintas causas: Altamira, Sara - Bandin, Carmen - Basso, J. Etelvina - Cámara, Emilia - Cordones, María Blanca - Lázzaro, María Amelia - Lázzaro, Encarnación - López Godoy, Esther Liberata - López Oliveros, Mercedes - Lubos, Alcira R - Massa, Emma (se recibió en 1918) - Ochoa, María Mercedes - Accinelli, María A. - Pierri, Rosario S. (se recibió en 1917) - Pierri, Ana - Rodríguez, María E. - Rodríguez, Celia (se recibió en 1917) - Sava, Francisca - Santos, Norberta - Segura, Celia - Serre, Margarita - Sidler, Olga Elisa - Tonina, Cecilia R. - Uhalde, Sara

Rosario S. Pierri nació en Campana el 18 de julio de 1890 y vivía con su familia en Buenos Aires, en la calle Zuviría Nº 653. Su padre, Teodoro Pierri, era comerciante en la Capital Federal.

Emma Massa nació el 7 de enero de 1897 en Buenos Aires. Vivía en la calle 3 de Febrero Nº 166.

NOTAS:

[1] Datos del Censo Nacional de Población del 10 de mayo de 1895.
[2] Boletín del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública de la Nación Argentina, Año VIII, Nº 67, setiembre de 1945.
[3] Ver en EL QUILMERO del miércoles, 19 de diciembre de 2012, MARIA ELENA EULALIA OREZZIO DE ESTEVARENA – EGRESADA DEL NORMAL EN 1916

Fuentes: 
Archivo Histórico "Silvia Manuela Gorleri", de la Escuela Normal de Quilmes.
http://elquilmero.blogspot.com.ar/2016/03/centenario-de-las-primeras-maestras.html

1/5/16

Día del Trabajador

1º de MAYO DE 1948
   ARMANDO CÉSAR BUCICH
 Por Chalo Agnelli (Adaptado)

Bien decía recientemente una esclarecida artista y escritora que ser justicialista durante los dos primeros gobiernos del Gral. Perón (1946-1955) y a su vez, pertenecer a sectores de la clase media y media alta, era dramáticamente difícil, ese fue el caso del profesor Armando César Bucich, ensayista y escritor, autor, entre otros, del libro "La Verdadera Democracia", editado en 1952. 

Muchas familias de esos sectores sociales se dividieron indefectiblemente por esta causa. Quilmes tiene algunos ejemplos al respecto. Aquellos eran "años de rabia"... que parecieran reeditarse hoy.

Armando C. Bucich fue docente, pertenecía a dos familia de educadores de extenso arraigo en Quilmes. Fue periodista y como tal perteneció a la Asociación Gente de Prensa junto a otras personalidades locales como el Prof. Luis Ricagno, Guillermo A. Ithursarry, Martín Ibarra Figueredo, Francisco Urrestarazu, entre otros.

Había nacido en Quilmes el 6 de febrero de 1900, cuando despuntaba el siglo y esta localidad ni siquiera era ciudad. Fueron sus padres Juan Felipe y Rosa María Vaccarezza. Fue a la escuela Nº 1 y luego en el Colegio Nacional "José Manuel Estrada" de la Capital donde se recibió de Maestro Normal y Profesor Normal con especialidad en Letras, título que por esos años habilitaba a dictar varias materias de la enseñanza secundaria. 

Comenzó la carrera docente en 1919, en la escuela Nº 10 de la Capital donde permaneció hasta 1923, luego pasó a la Nº 17 (9/3/23-10/10/32); a la Nº 19 (20/10/32 - marzo 1936) y a la Nº 24 (marzo, 1936 - 30/8/40) todas de la Capital. Luego, fue secretario técnico de los Consejos Escolares capitalinos Nº 3 (21/8/40-31/12/42), Nº 19 (1/1/43-11/9/44), Nº 6 (12/9/44-16/9/47) y el Nº 18 (17/9/47-1952).

Simultáneamente fue profesor de historia y geografía en el Colegio Nacional de Quilmes desde el 11 de octubre de 1930 hasta el 28 de marzo de 1948, año en que la actividad periodística, cultural y política le obligaron a quedarse con las 3 horas de Geografía que tuvo en la Escuela Normal de Quilmes desde el 4 de noviembre de 1947 [1] hasta su renuncia en 1952.

De izq. a der.: el Prof. Armando C. Bucich, Edith March, 
Isabel Salas Matienzo y el Dr. Tomás Otamendi (1929) 

El profesor Bucich fue electo intendente por el Partido Justicialista, en las elecciones democráticas del 25 de abril de 1954 y asumió el 1º de mayo subsiguiente.

Aún, en ese entonces, el mandato de los intendentes era de tres años, pero como consecuencia del golpe de estado cívico-militar del 16 de setiembre de 1955 fue depuesto, sustituyéndolo como comisionado del gobierno de facto el capitán de fragata Rogelio Collet, vecino de Bernal, quien asumió el 6 de octubre y permaneció en el cargo hasta el 12 de marzo de 1958. Inmediatamente, la dictadura declaró proscripto al partido peronista. En todos los municipios se crearon comisiones investigadoras. En Quilmes dicha comisión presentó un informe final el 26 de marzo de 1956, según el cual se dictó la prisión para los dos últimos intendentes del distrito don Pedro T. Bond (en el período 1952//31-4-1955) y don Armando C. Bucich (en el cargo 1 año y 4 meses).

Su esposa, Edith María Antonia March, también fue educadora. Había nacido en Quilmes el 7 de febrero de 1907, era hija de Guillermo March Iparraguirre y de Rosa Scardino Gaudencio. Egresó como maestra de la Escuela Normal en 1925 y transcurrió en esa institución su carrera docente como Ayudante de Prácticos. Además integró durante varios años su cooperadora. Armando y Edith tuvieron tres hijos: Mábel Gloria, Ariel y Nora. Su casa de Colón 475 fue un hito de la cultura y la política en las cuatro décadas duramente cruciales de la historia argentina del siglo XX, la de los años `40 hasta la consumación de los `70.

A partir de la primera presidencia de Juan Domingo Perón (1946-1952), la conmemoración del día del trabajador alcanzaría una notable importancia, organizándose celebraciones multitudinarias en todo el país. A raíz de las numerosas reivindicaciones obreras logradas por el peronismo, el 1º de Mayo se convirtió en un día emblemático. El 1º de mayo de 1948, se le encargó al profesor Bucich dirigir la palabra en el acto por el Día del Trabajador. Con esa adjetivación recamada que dilapidaba el normalismo, figuras y apologías, en parte, por el abuso de los clásicos y la ausencia de las nuevas tendencias literarias que se frecuentaban en las escuelas, pero con una convicción ideológica e intensos sentimientos humanos dijo en la Escuela Normal


 "Cuando la Dirección de la Escuela Normal me honró encomendándome la misión de hablar a Uds. en esta fecha en que se recuerdan las virtudes del trabajo, pensé que si bien no disponía del tiempo necesario para componer un himno al trabajo, a lo que el tema invita insistentemente, bastaba que echáramos una mirada en torno nuestro para que el himno surgiera espontá­neo y triunfante, en la contemplación de las mil maravillas que la mano hacendosa del hombre fecunda, crea y embellece. Esta es la verdad, jóvenes amigos, porque la vida toda del hombre digno, es un ininterrumpido canto al trabajo.

El hombre que se respeta y ama su honor, su familia, su patria y su prójimo en el concierto de los pueblos, no repara tanto en el trabajo en sí, como en el fin a que se propone llegar en actitud de triunfador. Esta es la obra a la que daré forma, piensa en el entusiasmo de la empresa imaginada; y desde ese instante su trabajo no es una carga, ni una per­turbación, ni una tortura, ni una imposición es el regocijo de las manos en acción, es una fiesta del espíritu en luz. […] 

Así contemplamos con asombro los resultados singulares y múltiples de la contienda incruenta de la voluntad del hombre con las fuerzas de la naturaleza.


La tierra que se abre en surcos generosos, donde germina la semilla que culminará en el fruto, nos habla de los sudores y los jadeos del la­brador que manejó el arado, combatió la zizaña y canalizó el riego, sopor­tando soles ardientes, vientos helados y ataques traicioneros de insectos voraces.

El agua de las cumbres que administrada en embalses fecunda campos o vivifica poblaciones; los territorios unidos, a través de ríos torren­tosos, por atrevidos puentes; la montaña adusta y pétrea, que nos muestra de pronto el agujero del túnel por donde los pueblos hacen florecer el co­mercio y la cultura, todo nos habla de la grandeza del trabajo, por aque­llos que proyectaron con su inteligencia ágil, y por aquellos que ejecuta­ron con sus manos curtidas y hábiles.

El libro que embellece muchas horas de nuestra vida, nos habla tam­bién de las penurias del tipógrafo inclinado sobre su máquina, y del grabador aspirando emanaciones de las cubetas donde preparó el diseño que en­canta nuestra vista.[…] 

Esto, mis jóvenes amigos, es la poesía del trabajo. Pero hay tam­bién una prosa del trabajo.

Esta prosa surge de las relaciones del trabajador manual, del obre­ro, con la sociedad a que pertenece y para la cual produce. Esta prosa se torna amarga y dolorosa cuando la sociedad, por una desviación de la sensibilidad, que se ha producido en el mundo muchas veces, -y cuyos orígenes y proceso no es grato analizar ahora-, olvida durante décadas los esfuerzos, los sudores, los sacrificios, que originan en los hombres de trabajo los numerosos y variados productos que le proporcionan comodidad, atractivo, gusto y felicidad. […] 


Cuando la incomprensión, el olvido y el menosprecio de los trabajos manuales se acentúa en los que lo disfrutan sin valorizarlo, aquellos que producen sin disfrutar y trabajan sin compensación se entristecen en su labor, se escudan en la conformidad, pero no olvidan, y el resentimien­to muerde sus almas privadas de la esperanza que da un sentido a la vida. Entonces la prosa del trabajo se embadurna y se ensombrece, y una brecha de confusión separa a los hombres que han olvidado que son hermanos. 

[…] Leamos con devoción los artículos de Moreno, los informes de Belgrano, entre otros, para conocer hasta qué punto se esfor­zaron ellos para afianzar la bienandanza del pueblo cuya libertad estaban conquistando, cimentada en la armonía y la comprensión mutuas de las cla­ses sociales del pueblo que nacía, a fin de asegurar la felicidad de todos por la justicia y moderación de los pudientes, y el merecido bienestar e instrucción de los trabajadores y campesinos.

Fue en las últimas décadas de ese mismo siglo y en las primeras de éste, cuando una desconsiderada infiltración y comando de fuerzas extranjerizantes, que subestimó y arrinconó al hombre de la tierra, desvió el pensamiento sagrado de nuestros padres de la primera hora, y sumió al país en confusión y zozobra angustiosas.

Del contraste de aquellos ideales humanitarios, y de estas perturbaciones deshumanizadas, surgió la revolución que tuvo por jornada máxima el 17 de octubre de 1945, y que las generaciones de hoy vivimos, sustentamos e impulsamos.

Estos son párrafos de historia argentina contemporánea.

Ahora no importan las asperezas y contrastes del momento, las osci­laciones de los precios, los contratiempos en los vehículos, las apreturas y estridencias del tránsito.

Sólo importa la dignificación del trabajo para cimentar la grandeza de la patria, para asegurar la felicidad de las generaciones venideras, y para afianzar la sagrada e intocable soberanía de la Nación.

Los argentinos de hoy, en este centro del siglo veinte, hemos que­rido conseguir que la prosa del trabajo no se mantuviera alejada de la poesía, y que la poesía del trabajo se enraizara con la prosa para humani­zarla y embellecerla.

La hemos conseguido. El artículo 37 de la Constitución Justicialista sancionada el 11 de marzo de 1949, contiene un poema en diez párrafos, que transcribe el “Decálogo de los Derechos del Trabajador”.

Así, alcanzamos mejor el sentido de los versos con que un Ministro de Educación, que se sintió porta ante las excelencias del trabajo bien organizado, cinceló pensamientos que conviene meditar:

"Hoy es la Fiesta del Trabajo.
Unidos por el amor de Dios,
al pie de la Bandera sacrosanta,
 juremos defenderla con amor." [1]

Armando C. Bucich


NOTAS:
[1] Decreto del 12 de octubre de 1947, Libro Copiador 1947, folio 810
[2] "Canto al trabajo", marcha de Cátulo Castillo y Oscar Ivanissevich.

FUENTES: 
Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes. 
Biblioteca Popular Pedro Goyena
http://bibliogoyena.blogspot.com.ar/2013/08/armando-cesar-bucich-desorientados.html
http://elquilmero.blogspot.com.ar/2009_07_27_archive.html
Periódico "El Plata" 11/6/1955, Pág. 3
Diario El Sol, 7/10/1955 - 9/2/1956 -