27/10/13

ESCUELA NORMAL DE CONCEPCIÓN DEL URUGUAY
140º aniversario
CLEMENTINA COMTE DE ALIÓ
Su primera directora

La Escuela Normal Superior "Mariano Moreno" de Concepción del Uruguay fue fundada en el año 1873 en el marco de formación de maestras para la expansión de las escuelas primarias del país. A través de su historia, fue configurando diferentes niveles educativos: curso normal, departamento de aplicación, nivel inicial, escuela primaria, bachillerato, nivel superior, entre otras transformaciones administrativas que produjeron un inmenso acervo de documentos técnicos y pedagógicos.

En 1869 se inició la construcción de un edificio destinado a una Escuela Normal de Preceptoras en Concepción del Uruguay; con la muerte del General Justo José de Urquiza la obra se paralizó, pero Sarmiento la continuó en su afán educativo normalizador.


La primera Directora, Sra. Clementina Comte de Alió, ocupó el cargo por 26 años y tuvo la responsabilidad de organizar los primeros pasos de la escuela.

Nacida el 4 de Enero de 1830, en Nimes, Francia, llega a nuestro país en 1869 en compañía de sus tíos, los esposos Cambaceres. Clementina contaba con amplios conocimientos ya que había estudiado hasta los 18 años en uno de los mejores colegios de su ciudad natal.

En Buenos Aires conoce al Dr. Agustín Mariano Alió periodista republicano español, con quien contrae matrimonio. En el año 1871, el Dr. Alió fue designado Rector del Colegio Nacional del Uruguay y ambos se trasladan a la ciudad de Concepción. Al año siguiente el presidente del Departamento General de Educación de la provincia, el Dr. Ruiz Moreno, tiene a cargo la desiganción de la Directora de la Escuela Normal de Preceptores de Concepción del Uruguay.

En el país todavía no había maestras y las gestiones para hallarlas en el país vecino de Chile fracasaron. Por esta razón el Dr. Ruiz Moreno pensó en ofrecerle el cargo a la Sra. de Alió, dadas sus condiciones de instrucción y moralidad; además contaba con la amistad del esposo el cual oficiaba de intermediario. Sin embargo Clementina rechazaba el puesto tal vez por modestia.

En enero de 1873 Ruiz Moreno se dirige al Poder Ejecutivo promoviéndola en el cargo de Directora y a la Srta. Victoria Reigueissen como Vicedirectora, recomendando su grado de cultura y conducta moral.

Finalmente la Sra. Clementina acepta diciendo: "...comprendo la delicada misión que me impongo al aceptar dicho puesto, aprecio en todo lo que vale la confianza que en mí deposita el Ecxmo.Gobierno. Dedicarse con celo y buena voluntad a la difícil tarea de formar maestras que sean capaces de educar e instruir a la juventud de esta provincia, sería el único modo de probar mi gratitud del país, al Excelentísimo Gobierno y a ese ilustrado departamento a cuya inicaitiva se debe la inmerecida que acabo de recibir." (1)

Su esposo se convirtió en su apoyo incondicional, siendo Rector del Colegio, la guió en su gestión, se convirtió en su sostén y consejero inseparable y su figura fue la base del afianzamiento de la escuela. Él mismo se encargo de la adquisición de todos los muebles y útiles necesarios para la instalación de la escuela, en Buenos Aires.

Una vez en marcha la escuela, las alumnas concurrían diariamente a pesar de los prejuicios de la época ya que no se concebía la idea de una Escuela Normal de Mujeres sin internado.

Su Directora bregó por la instalación del mismo desde los primeros tiempos, en las estipulaciones del Reglamento Interno (que ella dictó) figuran los preparativos iniciales para el comedor. Se debe destacar también que en los primeros tiempos el dictado de casi todas las asignaturas estuvo a cargo de la Directora y la Vice. Mucho debió insistir la Sra. de Alió para que se fueran incorporando nuevos profesores en las distintas cátedras. Se preocupó por la creación de una biblioteca, y tradujo del francés el Curso de pedagogía, de Gabriel Compayre, para adaptarlo al plan de estudios.

En plena tarea surgió un problema político; Ricardo López Jordán había invadido distintos pueblos entrerrianos, el 1º de Mayo de 1873, la tranquilidad de la provincia se vió interrumpida y en consecuencia la actividad se vió afectada.

"Habíamos apenas principiado a caminar, cuando los acontecimientos del 1ero de mayo vinieron a interrumpir nuestras tareas y nos fue preciso abandonar nuestra escuela. Preocupada con la idea de los perjuicios que se causarían a los niños si perdían un año, me decidí a habilitar dos piezas de mi propia habitación, para que en ella pudiéramos seguir el curso y aunque desprovistas de muchos útiles indispensables pude llamar de nuevo a las alumnas. Algunas familias alarmadas no permitieron que sus hijas cruzaran las calles de una ciudad en pie de guerra y las retiraron, quedando reducido en número de cinco discípulas. Mas tarde volvieron tres, pero el tiempo perdido las perjudicó de tal modo, que no han estado en situación de rendir examen". (2)

Es evidente que, pese a los obstáculos, la Señora Clementina tenía su objetivo preciso, captando las modalidades sociales de la época, se propuso lograr la primera promoción de maestras. Así, al finalizar el año, cinco estudiantes aprobaron el curso correspondiente al primer año: Concepción Calvento, Toriba Cuaz, Josefina Díaz, Dolores Ruis Moreno y Tomasa Sanchez. 

La satisfacción de la Señora Directora se debía no sólo a que la labor del año haya sido fructífera, sino haber despertado la conciencia de la sociedad de lo que significaba el establecimiento constituyendo sus cimientos sólidamente.

Con respecto a sus conceptos pedagógicos, la Sra. De Alió se preocupaba por el aprendizaje del alumno, de tal manera que sostenía que su deseo era ver en manos del niño el libro que le enseñó a leer, el resto debía aprenderlo solamente de su maestro. A raíz de esta preocupación, determinó el cambio de los textos asignados por otros más elementales.

Consideraba que la mujer es mucho más idónea que el hombre para la enseñanza. Con respecto a la enseñanza superior opinaba de la necesidad de que sea libre, con universidades autónomas.

En el año 1884 afirmaba que no participaba de la actitud de aquellos maestros que, si bien habían aprendido los principios de la ciencia pedagógica, se sometían a una especie de régimen militar.

Tuvo noción exacta del problema del analfabetismo y trató de llevar la educación a todos los confines. Además intentó formar profesores especializados en materias afines. Si bien solicitó beneficios para el personal docente siempre fue severa en cuanto a las obligaciones de los mismos.

De tal manera se preocupaba por la enseñanaza que llegó a propugnar elecciones especiales para la confección de mapas, para poder salvar su carencia según los casos. Se destacaba en ella un espíritu democrático, bregó constantemente por el perfeccionamiento intelectual y por la especialización docente. 

Debemos hacer hincapié también en su participación en el Congreso Pedagógico Internacional en 1882, cuya acertada intervención despertó la admiración del gran propulsor de la enseñanza, Domingo Faustino Sarmiento. Discutiendo el proyecto de Jacobo Varela, que auspiciaba la educación mixta, Clementina Comte de Alió pronunció el siguiente discurso: ..." hay un interés social en educar a la mujer dignificándola por la acción moralizadora del trabajo y los poderes públicos deben ocuparse preferentemente de llevar a las mujeres a los puestos adecuados en la administración, reglamentando el uso de hacer efectiva tan saludable reforma" (3)

En la Sra. de Alió se reunían las cualidades de la docente y de la mujer, sabía captar el carácter de cada alumna y adaptaba su cátedra con justeza y comprensión, tenía delicadeza para las más humildes y en general tenía consideraciones para todas sus alumnas, como ofrecer su propio coche el día de lluvia para el traslado de las mismas.

Cuado en 1899 se produce su retiro voluntario, la escuela sufrió el desprendimiento pero ya estaban asentados los principios y en toda su organización asomaba la personalidad de su primera directora.

En 1916 se produce su fallecimiento en la ciudad de Rosario, el Ministerio de Instrucción Pública de la Nación autorizó al Director del Establecimiento la suspensión de clases en día del sepelio en su homenaje. El gobierno de Entre Ríos no podía permanecer ajeno y se firma el siguiente decreto de honores: "Paraná, Noviembre 20 de 1916. Habiendo fallecido anteayer en Rosario de Santa Fe, la Sra. Clementina Comte de Alió fundadora, organizadora y primera Directora de la Escuela Normal de Maestros de Concepción del Uruguay, organizadora de la Escuela Profesional de Mujeres de la misma ciudad, educacionista ilustrada y fervorosa que orientó el espíritu de maestros en el sentido más abnegado ejercicio del magisterio de la enseñanza y dama de nobles virtudes y de fecunda actuación social en la ciudad prenombrada: el Gobernador de la Provincia decreta: 1.- manténgase a media asta la bandera nacional en los edificios públicos de la provincia en el día de la fecha, y en el sepelio de los restos de la extinta en Uruguay en cuyo se hará representar el gobierno; 2.- Diríjanse mensajes de pésame a la hija de la Sra. De Alió, Doña Agustina Alió de Quijano y el Director de la Escuela Normal; 3.- Hágase saber al Consejo de Educación de la Provincia a los efectos que juzgue convenientes." (4).

La obra realizada por esta gran educadora trascendió los límites de la ciudad, siendo ejemplo de desarrollo y progreso. Su gestión es considerada patriótica y su éxito se debió a su fortaleza y claridad de pensamiento, su voluntad y sobrada inteligencia.

Contó entre sus colaboradoras con dos maestras norteamericanas. Isabel King, quien integró el grupo contratado por el gobierno que llegó a Buenos Aires en 1883 para la organización de la enseñanza normal para mujeres. Se había graduado en Ciencias de la educación y actuó en Indianápolis hasta su viaje a la Argentina. Enviada a la Escuela Normal de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, colaboró con la directora, dando a su tarea un sentido humanista y espiritual. Después de tres años, pasó a la escuela de Goya, Corrientes, sostenida por la Asociación de Amigos de la Educación, con categoría de normal de maestras y título válido para la provincia. En 1898 volvió a la escuela de Concepción del Uruguay, cuya dirección ejerció hasta 1904, cuando enfermó, muriendo en el curso del mismo año en Buenos Aires.

También Sara Chambelain de Eccleston, nacida en Lewisburg, Pennsylvania, el 8 de abril de 1840, quien se especializó en jardines de infantes y vino a la Argentina en 1883. Poco después de su llegada, en compañía de un grupo de colegas, se trasladó a Paraná, en cuya Escuela Normal organizó, por iniciativa de José María Torres, el Departamento Infantil, que empezó a funcionar el 4 de agosto de 1884. Regresó a su patria por la enfermedad del hijo, y a su vuelta a la Argentina, en 1887, organizó el jardín de infantes de la Escuela Normal de Concepción del Uruguay. En 1889, de nuevo en Paraná, se desempeñó en la Escuela hasta 1897 cuando, al crearse la escuela de profesoras de jardín de infantes, se hizo cargo de la dirección. Posteriormente fue designada inspectora de jardines de infantes hasta su jubilación, en 1903. Estableció entonces un jardín de infantes y escuela primaria, y más tarde adquirió el American College, en los que tuvo un alumnado constituido por hijos de residentes norteamericanos. En 1910 fue requerida desde Mendoza para fundar el jardín de infantes de la Escuela Normal, que se destacó por su avanzada concepción. Tradujo algunas obras de la especialidad. Falleció el 10 de octubre de 1916.

Notas:
(1) Urquiza Almandoz, Oscar F. "Historia de la Escuela Normal de Concepción del Uruguay"  En Revista SER Nº15 pág.56
(2) Urquiza Almandoz, Oscar F. Ob. Cit. págs 69/70
(3) Urquiza Almandoz, Oscar F. Ob. Cit págs. 67/68
(4) Urquiza Almandoz, Oscar F. Ob. Cit. pág.68

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

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