2/9/12

LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES EN SU CENTENARIO  
ESCUELA ALBERGUE DE ESCUELAS 

LA ESCUELA DE CAPACITACIÓN OBRERA 
DE LA NACIÓN Nº 69

Alumnos de la Escuela de Capacitación Obrera 
(foto de Enzo Babbicola, el 4º joven a la derecha, 
con el cuello abierto sin corbata, 1954)

Libro de texto que se entregaba gratuitamente a cada alumno
(Colección Enzo Babbicola)

 

 

En el siglo pasado, ante el inminente desarrollo de la industria nacional, de la dignificación del trabajador y la elevación de su consideración, comienzan a surgir demandas de enseñanza práctica de distintos sectores que exigen al entonces Ministerio de Educación y Justicia de la Nación, crear escuelas técnicas y de formación en oficios, paralelamente a la creación de organismos especializados de conducción y supervisión de todas las escuelas. Así, por Decreto 14.538/44, se crea la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional (CNAOP) que, posteriormente, ante la necesidad de uniformar y agilizar lo relacionado con la enseñanza técnica y profesional determinó que ésta se fusionara con la Dirección Nacional de Enseñanza Técnica, dando origen al Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET), creado como organismo autárquico mediante la Ley Nº 15.240 sancionada en el año 1959.

Los antecedentes se remontan al  año a 1942, cuando el diputado Américo Ghioldi (Partido Socialista) había presentado un proyecto en el que se ocupaba del problema de la educación para la gente que trabajaba. En ese año el Presidente Ortiz renuncia por las presiones recibidas y asume su Vicepresidente Castillo. En 1943, el 4 de junio, cae Castillo por un golpe de estado que ubica como Presidente al Gral. Rawson que ejerce su función menos de medio día; asume este cargo el Gral. Ramírez quien disuelve las Cámaras Legislativas y allí muere el proyecto Ghioldi.

También en 1942 había retornado al país el entonces agregado militar en la Embajada Argentina en Roma,  Coronel Juan Domingo Perón, donde había conocido de cerca el proceso fascista. Se le encomendó la dirección del Departamento Nacional del Trabajo, organismo que luego se trasformó en la Secretaría de Trabajo y Previsión.

Desde ese momento, se sucedieron una serie de acontecimientos económicos, sociales y políticos orientados a lograr un cambio en el sistema educativo argentino, lo que implicaba una mayor centralización y una reorganización de la estructura administrativa.  El Inspector de Enseñanza Técnica del Departamento de Enseñanza de esa Secretaría, Ing. Juan J. Gómez, aparentemente basándose en el proyecto Ghioldi, promovió el Decreto por el que se creaba la Dirección de Aprendizaje y Trabajo para Menores que iba a apuntalar la creación de escuelas para obreros.

Más tarde, el gobierno dicta el decreto 14.538/44 del 3 de Junio de 1944 que crea la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional (CNAOP) dentro del ámbito de dicha Secretaría. Este decreto, luego perfeccionado por los decretos 6.648/45, 554/45 y 964/46, no sólo reglaba la creación de establecimientos educativos sino que incursionaba en temas tales como seguridad y condiciones generales de trabajo que hacían a la protección del menor de entre 14 y 18 años, comprendidos en tres categorías: aprendiz, menor ayudante y menor instruido. Por tal motivo se instituyó con posterioridad el 3 de junio como "El día del aprendiz".

En términos de Yanina Leonardi, "el peronismo construyó tanto su discurso como sus aparatos publicitario y cultural sobre una concepción moderna del trabajador, que lo distanció de las representaciones que del mismo realizaron el nazismo y el fascismo -... [...] A su vez, la construcción del obrero peronista también pretendía señalar cambios con respecto al pasado. Esta intención ligaba a dicha representación con el proceso de industrialización y modernización que afectaba al país en este periodo : un obrero dotado de herramientas y uniforme con acceso a una capacitación –que era uno de los Derechos de los Trabajadores-, rompía con la explotación y la precariedad laboral padecida anteriormente."

La CNAOP era un ente autárquico integrado por representantes del sector empresario y obrero que dependía del Poder Ejecutivo Nacional. Para llevar adelante el nuevo proyecto educativo, fue necesario crear una estructura que le otorgase un marco de aplicación al nuevo sistema de enseñanza nacional. Es por ello que se fundaron las escuelas de fábrica dependientes de la CNAOP y otras que funcionaban en los mismos establecimientos fabriles. Este sistema se complementaba con las  escuelas-colonia para menores inadaptados y las  escuelas- fábrica para formar aprendices para las nuevas industrias o perfeccionarlos en las ya existentes. 

Los decretos 15.438/44 y 6.648/45 establecían la creación de los primeros niveles de la CNAOP y los decretos 17.854/44, 2.071/45, 9.078/48 y 19.379/48 el funcionamiento de la Dirección General de Enseñanza Técnica, DGET. [1] Todos ellos fueron convertidos en Ley 12.921 el 21 de diciembre de 1946.

La CNAOP, a cargo del Coronel Juan F. Castro, elevó un anteproyecto de ley en dos capítulos, uno que creaba los cursos de perfeccionamiento técnico en las escuelas dependientes de la CNAOP (de 4 años) complementario de los básicos que ya había de tres años, para obtener el título de Técnico de Fábrica; el otro capítulo se refería a la creación de la Universidad Obrera Nacional (antecedente de la Universidad Tecnológica Nacional) y reflotaba  el viejo proyecto del ingeniero Pezzano. Todo se transformó en la ley 13.229 del 19/08/48.

Los planes de estudio de los dos primeros ciclos fueron aprobados por el decreto 9.078/48. El ciclo de Capacitación suministraba los elementos básicos (teóricos y prácticos) de la formación profesional, a cuyo egreso se otorgaba un certificado de capacitación en el oficio respectivo; el Ciclo de perfeccionamiento  constituía un grado intermedio al término del cual se otorgaba otro certificado de experto. El objetivo era  preparar una mano de obra capacitada en su oficio y una amplia preparación humanística.

Atendiendo a los aspectos positivos de la medida es preciso notar que la habilitación de las escuelas y los cursos benefició a muchos jóvenes trabajadores que, luego de las jornadas en la fábrica, pudieron seguir estudiando y perfeccionarse. A partir del año 1947 y hasta 1951 la tarea de la Comisión fue fructífera al crear 78 escuelas fábrica, 103 escuelas de aprendizaje, 106 escuelas de medio turno, 304 escuelas de capacitación obrera para adultos y 78 de capacitación profesional para mujeres.   

El impulso de la Comisión era muy importante, ya que parecía corresponder en forma coherente con los planes de gobierno; satisfacía las necesidades de los sectores sociales del trabajo, los requerimientos de la política de industrialización y, al mismo tiempo, encarnaba los principios de justicia social pregonados por Perón (Álvarez de Tomassone, 2000).  

PERÓN
Discurso a los Directores e Inspectores de las 
Escuelas de Aprendizaje y Orientacion Profesional

Con el primer plan quinquenal (1947-1951) se pone de manifiesto el objetivo de terminar con la dispersión de la enseñanza técnica y concentrarla en un solo organismo llamado Consejo Nacional de Educación. Con esta centralización, el título de perito habilita para el ingreso a la universidad. 

En 1948 se unificaban por decreto 19.379/48, las Escuelas de Artes y Oficios[2], las Técnicas de Oficios y las Industriales. Todas se denominaron Escuelas Industriales de la Nación. Los planes fueron nuevamente reformados en 1952, por decreto 2.164. Se implantaron además cursos complementarios técnicos y humanísticos. 

Balduzzi (1988) citado por Dussel y Pineau (1995) [3] propone la siguiente periodización para el estudio de la CNAOP, [4]
“1944 - 1946: Creación, reglamentación y puesta en funcionamiento de la CNAOP dentro de la esfera de la STP. 
1944: Primeros cursos para obreros 
1946: Primera escuela fábrica 
1947 - 1948: Lanzamiento masivo del sistema. Escuelas técnico-industriales (2do Ciclo). Aprobación por el Congreso de la legislación respectiva. 
1951: La CNAOP pasa a depender del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública. 1952: Puesta en marcha de la Universidad Obrera Nacional”.


Como puede fácilmente inferirse de los párrafos anteriores, coexistieron durante la experiencia peronista 1946 -1955 dos circuitos dentro del mismo subsistema educativo técnico. Estos circuitos habían nacido diferentes pero no crecieron en forma muy diferenciada y finalmente terminarían asimilándose en un solo subsistema . 

Por una parte la CNAOP, cuya misión social estaba claramente inscripta desde su creación “el mejoramiento moral y material de la clase trabajadora”, había organizado su acción educativa en dos ciclos de tres años cada uno de ellos a los que se ingresaba con la escolaridad primaria completa [5]. El primer ciclo denominado “básico de aprendizaje y capacitación” y un segundo ciclo denominado “de perfeccionamiento técnico”. Desplegaba su quehacer en escuelas-fábrica donde el alumno recibía desde los uniformes a los libros y todo tipo de instrumento, herramienta o útil en forma gratuita. Gozaba de un pequeño estipendio por mes (alrededor de $ 25 moneda nacional) y se le brindaba el almuerzo en la escuela-fábrica. Los alumnos cursaban disciplinas básicas, tecnológicas y de cultura general. El énfasis estaba puesto en el “saber hacer” y “hacer”. El segundo ciclo (llamado de perfeccionamiento técnico) y del que se egresaba con el título de Técnico de fábrica en las especialidad correspondiente agregaba en su parte dispositiva: “dotar al obrero de los conocimientos fundamentales indispensables para abordar ulteriormente el estudio de las disciplinas científico-técnicas superiores que integrarán el plan de enseñanza de la Universidad Obrera Nacional”. (Art. 1º, inciso b de la Ley 13.229/48) 

En tanto la DGET tenía como función propia regentear y organizar las escuelas técnicas preexistentes (de artes y oficios, profesionales, industriales, agronómicas, etc) para el “desarrollo de la Nación” (nótese la ausencia de la función “social”). 

Muchos autores han querido ver en esta dualidad el germen de la discriminación antes bien que de la integración. En cambio otros, por ejemplo Wiñar (1970) citado por Pablo Pineau (1991) hacen hincapié en la similitud de ambas organizaciones académicas, la superposición de cursos, la existencia de los mismos tipos de carrera en ambos circuitos. Dice Wiñar [6] “la diferencia se ubica en el énfasis puesto en la formación general y profesional. Por el tipo de formación y por la concentración de la matrícula en el primer ciclo de aprendizaje, la CNAOP fue predominantemente, un sistema de formación de operarios, en tanto las escuelas industriales formaban preponderantemente técnicos.” [7]

"Plotkin interpreta que el plan educativo peronista, con sus fuerte énfasis en la educación técnica, constituía una medida reaccionaria y conservadora, al excluir a la clase trabajadora del sistema educativo regular, sin advertir, que durante esta etapa, lejos de impedir o frenar la movilidad social de los obreros, la promovió. Los hijos de los obreros no fueron apartados de una educación regular (a la que no accedían más allá de la escuela primaria, que no muchos terminaban), sino incluidos en un sistema que, lo hemos visto abundantemente en este trabajo, fue sistemáticamente ampliado, y por una etapa económica en la cual la formación de técnicos y mano de obra calificada era necesaria para el crecimiento económico." [8]


NOTAS:


[1] Como bien apunta Pineau (1991) muchos de estos decretos del gobierno de facto de la Revolución de 1943, fueron convertidos en Leyes de Nación por el Congreso después de 1946  (ley 12.921/46 del 21 de diciembre de 1946).
[2] Las Escuelas de Artes y Oficios creadas a partir de 1909, fueron elementales, puesto que preparaban para la adquisición de un oficio, y al mismo tiempo los alumnos recibieron alguna instrucción general. Fueron decayendo por falta de alumnos y porque se situaron en zonas que carecían de industrias. Exigían para su ingreso haber aprobado cuarto grado del ciclo primario. Daban una formación eminentemente práctica, la duración de sus cursos era de tres años, y sus egresados recibían un Certificado de Aptitud que no los habilitaba para continuar estudios posteriores.
[3] Status que mantendría hasta 1959 al convertirse a la  U.O.N. en UTN y otorgarle autarquía universitaria.
[4] Balduzzi, Juan. Peronismo, saber y poder en: Puiggrós et al. 1988. Hacía una Pedagogía de la imaginación en América Latina.  Buenos Aires : Editorial  Contrapunto. 
[5] La edad tope para el ingreso era de 18 años cumplidos.
[6] Wiñar, David. 1970. Poder político y educación: el peronismo y la CNAOP. Buenos Aires: ITDT.
[7] El primer ciclo de la CNAOP otorgaba un título intermedio de “experto” y en esos tres primeros años era donde más fuertemente se concentraba su población escolar, como bien apunta Wiñar (1970)
[8] Gaggero, H. (CBC, UBA) "La expansión de la educación técnica durante el gobierno peronista  1943- 1955)"

En la Escuela Normal de Quilmes se creó una de estas Escuelas de Capacitación Obrera que funcionaba desde las 19 a las 23 hs., hasta 1955 en que fue suprimida. De este modo el establecimiento estaba al servicio de la educación pública durante poco más de 16 horas del día (Escuela Normal, Colegio Nacional, Escuela de Capacitación Obrera). 

  

El Sr. Gofredo Babbicola (en la foto con su hermano Enzo)

Investigación Prof. Chalo Agnelli y Prof. Raquel Gail

FUENTES: Archivo de la Provincia "Dr. Ricardo Levene", Diario "El Sol", Fotos y documentos Enzo Babbicola.
Blog EL QUILMERO el 8/31/2012 
Ver también en EL QUILMERO: “GOFREDO BABBICOLA – APORTES DE INMIGRACIÓN”, del martes, 11 de octubre de 2011.
Villarreal, Omar. La Universidad Obrera Nacional. El escenario y los primeros actos de una fundación
Wiñar, David (1970). Poder político y educación: el peronismo y la CNAOP. Buenos Aires. ITDT
Pineau, Pablo (1991) Sindicatos, estado y educación técnica (1936-1968). Buenos Aires: Centro Editor de América Latina.
Vanina Simone/Verónica Campetelli/Alejandra Pagotto/Darío Wejchenberg. Análisis Institucional y estudio de las carreras. Facultad Regional Avellaneda (UTN). Documento de Trabajo Nº 1 Buenos Aires, Mayo de 2007.
Danani, D. y Rivarola, H. C. (1961) Política Educacional. Legislación, organzación escolar y ciencia de la educación. Buenos Aires. Kapelusz. (Cap. XI)
Puiggrós, A. y Bernetti, J.L. (1993) Peronismo: Cultura Política y educación. 1945-1955.  Buenos Aires, Galerna. T.V. 
Puiggrós,A. y Carli, S. (1995) Discursos Pedagógicos e Imaginario Social en el Peronismo, 1945-1955. Buenos Aires, Galerna. T.VI.
Decreto 9078/48, en Boletín Oficial, Lunes 3 de mayo de 1948, págs. 3 y ss.
Leonardi, Yanina Andrea , «Experiencias artístico-educativas para los obreros durante el primer peronismo», Nuevo Mundo Mundos Nuevos, Cuestiones del tiempo presente, 2012, Puesto en línea el 11 julio 2012. Consultado el 01 septiembre 2012. URL: http://nuevomundo.revues.org/63699
Francisco de Luis Martin,  Francisco (Universidad de Salamanca) "La formación del obrero en la Europa de entreguerras (1919-1939): las principales instituciones socialistas y las internacionales obreras de enseñanza." Consultado el 01 septiembre 2012 en
http://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/80027/1/La_formacion_del_obrero_en_la_Europa_de_.pdf
Gaggero, H. (CBC, UBA) "La expansión de la educación técnica durante el gobierno peronista (1943.1955)". Consultado el 01 septiembre 2012 en
http://www.econ.uba.ar/www/institutos/epistemologia/marco_archivos/ponencias/Actas%20XIII/Trabajos%20Encuentro%20Catedras/Gaggero_trabajo.pdf
Plotkin, Mariano. (1993) Mañana es San Perón. Propaganda, rituales políticos y educación en el régimen peronista (1946-1955), Ariel, Buenos Aires.


YA  FALTAN  MENOS  DE  60  DÍAS  PARA  EL  CENTENARIO

6 comentarios:

  1. Qué espléndido material fotográfico ha aportado Enzo Babbicola. Estoy investigando la revista Aprendizaje, que la CNAOP publicaba para las escuelas fábricas. ¿La conocen? ¿Y al Sr Juan Pedro Durán, que la dirigía? Agradecería cualquier dato.

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  2. En la Biblioteca "Pedro Goyena" de Quilmes hay un ejemplar de esa revista. Creo que la donó Ítalo Nonna.
    (Esta información fue aportada por Chalo Agnelli)

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  3. Muchas gracias, Raquel, por los datos, seguiré rastreando la revista... y sus lectores.

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  4. Muchas gracias, Raquel. Seguiré rastreando la revista e historias de lectura de ella, así que si Ítalo o Chalo tienen alguna y quieren contarla, acá tienen alguien quien quiere escucharla. Gracias otra vez.

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  5. Mensaje para Sylvia, aunque no sé si va a llegar a leerlo... En la Biblioteca Nacional tienen casi toda la colección de la revista Aprendizaje. Faltan algunos números, pero tienen incluso los dos números que salieron en 1947.
    (Lo sé porque trabajo en la BN)

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  6. Muchas gracias Dardo. Estos espacios de interacción me parecen formidables. Trataré de hacérselo saber.

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